GRUPO CROMEO – Sábado 31 de enero de 2026
Litigar en audiencia de prisión preventiva implica un debate técnico y contradictorio orientado al control estricto de los presupuestos formales y materiales de la medida. La discusión debe seguir una secuencia ordenada y progresiva, analizando exhaustivamente la imputación necesaria, la existencia de fundados y graves elementos de convicción bajo el estándar de sospecha fuerte, la prognosis de pena superior a cinco años, la configuración de un peligro procesal concreto y la proporcionalidad y necesidad de la medida frente a alternativas menos gravosas.
La defensa debe centrar su estrategia en cuestionar la motivación del requerimiento fiscal, la licitud y suficiencia de los elementos de convicción, la ausencia de riesgos procesales reales y la falta de justificación del plazo solicitado. El juez, por su parte, está obligado a emitir un auto con motivación reforzada, ponderando racionalmente todos los extremos debatidos y respetando los principios constitucionales que rigen la prisión preventiva.